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Hay que Levantarse de la Mesa con un Poco de Hambre
La clave de la actual epidemia de obesidad puede ser entendida como un desajuste entre cómo estamos programados por la evolución para sobrevivir y la situación actual de sobreabundancia de alimentos y sedentarismo. Sólo dándonos cuenta de ello y actuando en consecuencia podemos paliar sus efectos. Según José Mataix y otros expertos nutricionistas, esto es un error.
El hombre ha sido programado por la evolución para tener una cierta tendencia a engordar. De esta manera, en un mundo hostil e imprevisible, cuando un grupo humano conseguía algo de comer, debía saciarse y engordar, para poder así soportar los largos periodos de carencia de alimentos que iba probablemente a encontrar en el futuro.
Esta reserva de grasa le permitiría sobrevivir mejor a los periodos de hambre, en una estrategia que no es exclusiva de los humanos. Por ejemplo, los osos hacen lo mismo, engordando enormemente antes de hibernar. Y también lo hacen las focas y los camellos, por poner otros dos ejemplos.
Pero ha ocurrido un cambio en las condiciones ambientales del hombre, brevísimo a nivel evolutivo, de forma que no ha podido adaptarse a las nuevas condiciones. Este cambio se ha producido en unos pocos siglos y, muy especialmente, en los últimos decenios.
La comida ha pasado de escasa e incierta a superabundante, segura y, lo que es peor, muy engordarte.
Además, en vez de tener que moverse para conseguirla (caza, tareas agrícolas, recolección,...), ahora lleva una vida sedentaria (trabaja sentado, televisión, videojuegos, transportes...). El resultado es que el hombre engorda. Y lo está haciendo hasta el punto de convertirse en el principal problema de salud de las sociedades desarrolladas.
Por ello, para contrarrestar esta tendencia evolutiva a la que no hemos podido adaptarnos en tan pocos años, Mataix propone que adoptemos el principio de levantarnos de la mesa quedándonos con hambre. Parece algo absolutamente lógico y, si nos acostumbramos a hacerlo, aunque nos cueste al principio, nuestra salud se verá muy beneficiada.
Fuente: Diario El País, 2007
